miércoles, 16 de marzo de 2022

Estos dos mundos opuestos


Uno con cierta libertad, unos sindicatos no siempre eficaces, constituciones discutibles, con una sociedad medianamente sensible, con principios más o menos establecidos.

Una sociedad que considera al individuo, aunque no a todos, ni con el mismo valor.

Una civilización constitucionalmente  no racista ni sexista, aunque no siempre ni con todas y manteniendo en gran medida la forma machista en su gestión. 

Este mundo imperfecto y desunido pero con ciertos sentimientos frente a otro donde la libertad es sólo un concepto etéreo y el individuo una mera ficha para el bien común siendo su existencia fácilmente sustituible y carente de valor.

¿Cómo pueden convivir estos dos mundos?

¿Cuál de los dos tiene más posibilidad de someter al otro?


¿Se puede trasladar la forma de vida de uno al otro, la cierta libertad y sensibilidad del primero al segundo, los derechos humanos…?


Para que hubiera una lucha justa, todas las partes deberían usar unas reglas similares.

Difícilmente y con poca credibilidad puede el mundo "libre" imponer su forma de vida al mundo "esclavo" oriental.

Imposible sin contar con las zonas del planeta que fueron esclavizadas en el pasado y que han mantenido su estatus durante siglos y a las que raramente se llevaron esas libertades y niveles de bienestar.  Y es ahora cuando hay que dar a ese llamado Tercer Mundo la importancia que necesariamente tiene.