lunes, 14 de febrero de 2022

San Valentín ha muerto, viva el amor.

Si pasea usted por Lavapiés sentirá el espíritu de Libertad.
Rezar en San Lorenzo, tomar té en la mezquita con bengalies, africanos o magrebíes, entonar mantras con californianos o Vipassana con manchegos. 
Y claro,  cómo no, proclamar tu ateísmo como mi amigo Leo Bassi hace  cada domingo en sus misas de una.
         YOU CHOOSE!!
Visita al bufón: San Valentín 

De Lavapiés al Rastro. Del Portillo a la Arganzuela.

Si Madrí me mata

Lavapiés remata,

Paleta de colores vivos. 

Olores de Oriente

 y del Sur también 

Curry y shawarma

Empanadillas 

Y fritanga chipé 

Sones que enamoran

Darbuka mora

Timbales de Dakkar 

Viento de los Andes a Sorrento 

Son cubano, 

Tango en milonga 

Soleá caló

¡ y cómo no!

Jotas y chotis

Estas escalas son 

De mi barrio el alma

De libertad lo inundan

Convivencia mi vecina se llama

¡Pasa!

¡baila!

¡se feliz!


domingo, 13 de febrero de 2022

Niñxs de la guerra Incivil. (contestando a AnTónimo)

Entender a esa generación, o lo que Covid dejó de ella.
Aquellxs que fueron niñxs durante la guerra y corretearon por los barrios de Madrid y que pertenecian a familias de trabajadorxs en Lavapiés, Tetuán, Carabanchel o cualquier otro. 
Familias que no pudieron optar por salir de esta ciudad porque todo lo que tenían estaba en su barriada.
Crecieron con las alarmas antiaéreas, los obuses que podían llegar desde el cerro Garabitas, mucho miedo y poca chicha para llevarse a la boca. Daba lo mismo si eran de una familia de socialistas o pertenecían a la parroquia, los obuses no eran inteligentes y la penuria tampoco entendía de ideología.
Me es difícil saber como fue esa infancia, muchxs de aquellxs niñxs evitarían recordarla, alguno como Chumy Chúmez escribiría "Yo fui feliz en la guerra" pero lo normal era no recordar.

Se hicieron adultos en una sociedad machista, que era lo impuesto por la dictadura, la única ideología en sus cabezas era sobre todo "no volver a pasar hambre "  ver a los suyos bien o como conseguir un pisito para formar una familia y muy primordial para ellxs, pagar las carreras de sus hijxs.

Para cubrir estas necesidades, el varón podía multiemplearse, o hacer jornadas leoninas en un taller, o estudiar en nocturno y trabajar diurno para poder promocionar en la compañía en la que trabajaban. 
Y muchas mujeres,aquellas niñas, nuestras madres,  con agrado ejercieron de madre y custodia de la familia, tampoco había mucha elección porque la ideología era la impuesta  o la que se encontraba  en la clandestinidad, la palabra franco se evitaba en muchas mesas familiares. 

De esa generación, que siendo de cualquier estatus social se obsesiona en que la educación era la llave para evitar la pobreza, proviene una brillante generación de profesionales de todo sector y de ellxs llega la primera generación de mujeres empoderadas. 

Por eso cuando oigo a algún mayor diciendo, soy franquista, sonrío con cariño y pienso … 
"si no tuvisteis tiempo a tener ideología, porque el objetivo era esforzarse en asegurar a los vuestros un porvenir, y si con esfuerzo conseguíais algo más, como una casa en la sierra o en Cullera, o unos pocos ahorros, era la forma de asegurar porvenir a vuestra descendencia "

Y ahora esa generación, la que queda, se preocupa de ver este mundo inestable y cambiante, y les preocupa que lo que tanto les costó ganar, ahora se pueda ir al traste.

No es ideología es incertidumbre. 

La voz de esta generación de niñxs que crecieron en guerra en cualquiera de los bandos es nuestra memoria y como tal escucharla no estaría de más, y se debería proteger sin duda.

jueves, 10 de febrero de 2022

¿Moralidad? ¿Conciencia?

En algún momento hay que hablar de la responsabilidad de los líderes con lxs ciudadanxs.

Habrá que empezar por las instituciones más antiguas, Monarquía e Iglesia. 


Pero hay más, compañias, banqueros, poderes políticos,  prensa,  publicistas,  educadores... que quizás deberían autoexaminar su responsabilidad frente a la ciudadanía.

                           * * * 


La funcion de la monarquía se entiende básicamente como modelo,  de imagen ante lxs ciudadanxs y ante otros países.

¿Qué imagen traslada la monarquía española, con  prescripción o sin ella? Ante lxs ciudadanxs sobre todo.

Y le toca a Felipe como podía ser otro, pero quizás sea el momento de que ellos mismos se den cuenta de que quizás no estén haciendo lo mejor para unir a estos complicados pueblos en los momentos que más se precisa tirar juntas. 

Doy por hecho que ya se han planteado esta cuestión. ¿Realmente somos necesarios?


                          * * *

De igual manera hay un importante sector, el eclesial, que lidera a una gran parte de la población y que se sobreentiende y no se cuestiona, debe de ser modelo por lo menos ante sus seguidores. 

Al igual se da por hecho que es la Iglesia la que debe adecuarse a las necesidades de sus feligreses y no a la inversa. 


Mi madre, Julita, fue siempre una buena cristiana pero mucho mejor mujer y madre. Y siempre huyó del boato llevando su creencia en su interior con mucha humildad. Como tuve la fortuna de haber conocido,  sin filtros, a una realmente buena cristiana y aunque haya coincidido con cientos de chungos, el peso de una madre es mayor y hace que aún ateo o lo que fuere, nunca podré negar lo que viví y eso me impide ir hostilmente contra lo que creía esa gran mujer, no me permite odiar e intento dar el beneficio de la duda incluso ante situaciones que parecen evidentes como las que aparecen de aquí a un tiempo.


Pero la Iglesia como parte social, que debe ser modélica ante personas como Julita con sus creencias muy íntimas, no puede dejar de ser sincera y trasmitir credibilidad. Son muchos siglos de convivencia y en ellos hay de todo "sin entrar en detalles" como diría mi padre.

La sociedad cambia y tiene otras necesidades y lo que hasta hace poco se ocultaba e incluso se reprimía ahora permite por ejemplo que una maricona española pueda convivir con otros feligreses sin espanto. 

Supongo también que se dará cuenta la curia romana, que la sociedad actual es femenina, creo no hay duda y por contra reconocerán que si bien la mayoría de sus seguidores están dentro de lo femenino, en el gobierno eclesial este está representado minimamente.


Buscando lo positivo,  las Iglesias tienen experiencia en poblaciones desfavorecidas, cualquiera conocimos  curas que se batieron el cobre en los arrabales, y que defendieron a obreros y que educaron sanamente a niños y mayores, que estaban con la gente a las duras y a las maduras, con lo que necesitaba su parroquia, trabajo, comida, protección ideologica frente a la opresión y de consuelo real frente a los abusos machistas, tampoco se puede negar su trabajo en atención sanitaria, cuando lo hicieron, y la dedicación y cariño con la que muchas lo hicieron.


Siempre entenderé a cualquiera de las Iglesias dedicadas a sus feligreses más desfavorecidos,  a las necesidades reales de la juventud y no a abusar de ella, a estar cuando se necesita, consolando o aportando nunca mermando. He conocido muchas personas en las Iglesias,  también en el Islam y en otras creencias, que son felices haciendo el bien. 

Sabemos que la mayoría de la gente es buena y el porcentaje de chungos es ridícula. 

¡Pero que ruido hacen los chungos! 

Hay que ponérselo difícil a estos.

Uno malo puede perjudicar a cientos o miles de buena gente. 

Las manzanas podridas hay que sacarlas y airear el lagar.



Todo esto es mi opinión. 


lunes, 7 de febrero de 2022

Mi barrio y el tuyo.

Mi barrio era muy barrio y pertenecía a un casi pueblo que era Madrid. 

A Julita mi madre, mujer muy humilde, dulce e introvertida alejarse  de su barriada de toda la vida, los Cuatro Caminos, por donde había correteado desde chica, con guerra y sin ella,  o del castizo Lavapiés donde creó su primer hogar conyugal en la calle del Amparo,, este nuevo barrio le daba cierto temor y más cuando con la abuela Cecilia paseábamos a la sombra de la valla de la Casa de Campo. 

En la época aquella en mi barrio podías ver rebaños de ovejas pasar por delante de tu portal,  colchoneros escardando lana en el parque, oir la zampoña del afilador en su bici o el estrépito del butanero avisando de su llegada, el barrio tenía mercados, tres cines y un frontón,  era un barrio de tenderos y de vecinas.

Estaba bordeado por una carretera de adoquines, débil frontera entre una barriada que iniciaba el despegue de una pequeña burguesía de empleados, vendedores y pequeños comerciantes y la otra margen, el arrabal,  donde vivían gentes humildes,  operarios y obreros, en esta parte había mucho descampado,  a los que iba con mi abuelo Sinforoso y mi hermano a buscar cardillos y que luego llevábamos a Cecilia para meterlos en algún guiso.  En alguna ocasión íbamos a contemplar alguna de las muchas obras de aquella época, con sus grúas y trajines, con  un público experto de albañiles y maestros de obra jubilados.
Las abuelas mandaban a pasear a los varones jubilados para que no molestaran en la casa, mientras ellas preparaban guisos de larga preparación y exquisito resultado. . Triste final para esos leones  que trabajaron desde niños, sufriendo muchos la represión del franquismo y ahora se convertian en incordio. 

En las dos márgenes había amas de casa, en el Lucero la que podía realizaban cualquier actividad manual que ayudara a la economía del hogar por ejemplo montando madelmans o bolígrafos BIC, también por supuesto limpiando escaleras o las casas de familias más favorecidas.
Las madres de esta otra orilla se dedicaban íntegramente a su familia.

Todas iban a algún mercado, al suyo, hacían cola pidiendo la vez, y se relacionaban con vecinas y tenderos. 

El hogar era su trabajo, su responsabilidad.  

Pocas tenían preparación académica o profesional en ninguna de las orillas. 

Todos los tenderos conocían a sus clientas y sus preferencias, sabian del hijo que estaba estudiando o de la niña que zascandileaba, del trabajo del esposo o a donde se iban de vacaciones.

Los niños íbamos andando al cole y si eran muy pequeños de la mano de su mami o abuela. 

La mía siempre nos despedía asomada por la ventana. 

Esos tranquilos barrios cambiaron cuando se construyó la autopista que sajaba definitivamente los dos barrios, nosotros por lo menos teníamos la Casa de Campo a la espalda, que aunque colonizada por las concesiones que el franquismo concedió a Zoo y Parque de Atracciones, era un escape. 

Había que aliviar el tráfico desde las ciudades dormitorios y para encauzarlo se construyó un muro en forma de autopista, que inundó de ruido y polvo estas zonas. 

"Casualmente" y en poco tiempo apareció el mundo de la droga, esta había que pagarla, y para hacerlo o eras de una familia de pasta o lo más normal, se robaba, ¿la forma?
Cualquiera. En las zonas más azotadas  se buscaban la vida  camelleando,  sirlando pringaos o atracando lo que fuera. estancos, farmacias,  gasolineras, tiendas...

Hasta hacia bien poco los "delincuentes" eran básicamente timadores y carteristas,  gente hábil y simpática que todos conocían incluso los maderos.
 
El domingo por la mañana decían "Maria,  me voy a currar al rastro. No me esperéis a comer, que luego hay partido en el Bernabéu, a ver si pillo a algún mirlo." Y la Maria "Ten cuidado Manolo con la pasma" 

Esa misma delincuencia zarzuelera se transformó, gracias a la heroína, en peristas que recibían lo robado a cambio de caballo. 
Loros, colorao, y cualquier cosa de valor era canjeado por jaco. 
Ellos mismos acabaron enganchados. 

Y hubo mucha sangre en los barrios sobre todo de antebrazos,  sobredosis y droga chunga, pero también de navajas y de fuscas y de muchas madres que no aguantaron aquella locura. 

Aquellas madres con poca preparación y ningún apoyo institucional vieron a sus hijos consumirse por la heroína, otras se consumían  visitando  juzgados y comisarías. 

¡Cómo habían cambiado mi barrio!

De apacible a violento,  de colorido a sucia grisalla,  de vivo a casi muerto, los sonidos desaparecieron en el rugir de la autovía, la amabilidad cambió a desconfianza, espigas y amapolas por jeringas y pirulas. 

Se perdió mucho en mi barrio.

 ¡Que te voy a decir!

Una parte de mi generación es una generación perdida en los callejones y recovecos de mi barrio.

Que menos que dedicar un recuerdo para ellxs y para las muchas madres que sufrieron aquella cruel embestida, alguna con tesón consiguió recuperar a sus vástagos,  pero muchas les vieron agonizar, e insisto con apenas apoyo psicológico o de otra índole, algunas, no se cuantas,  optaron por quitarse del medio, pero me consta.

¿Aprendimos al menos?

Nos enseñaron muchísimo...
Seguro se les debería homenajear, un monumento a aquellos ángeles caidos que nos hiciera recordar que sigue habiendo querubines ahora con más color pero con las mismas ganas de vivir y ser reconocidos.

Que quizás tenemos la obligación de humanizar los barrios y que quizás deberíamos estar más atentos de las necesidades reales de nuestros hijos y que la administración tiene la obligación,  también aquí,  de apoyar a lxs ciudadanxs. 

Las bandas no surgen del aire y si se ponen testigos en los barrios, seguro que se averigua las necesidades de esa juventud, lo que necesitan, la forma de que encaucen  sus hormonas a labores no violentas.

¿No les suena de lo escrito más arriba?

La historia se repite, entonces eran emigrantes de Castilla,  Andalucía o Extremadura con una muy diferente forma de ver la vida, rural y familiar con una ciudad muchas veces engulléndoles y que a menudo ninguneaba, ahora la emigración viene de Santo Domingo, Colombia, Perú, Marruecos, Ucrania,  Senegal o cualquier lugar del mundo, y todos con su personalidad, cada cual con su música. Y no se les puede ningunear, pues son en gran parte los que mantienen esta sociedad al igual que lo hicieron andaluces, gallegos, manchegos... hace 50 años.

Hay mucho curro, osea a arremangarse y a por ello. 

nightmare

Pesadilla 

En aquel lugar las gentes discutían como necios,  había gente buena, pero la mayoría cejaba en su disputa contra otros,  discutían por cualquier necedad, hubo intentos de golpe de estado maquillados de democracia y los medios de comunicación hacían el juego a unos y otros.

La moralidad de lxs ciudadanxs se resentía por los ejemplos que daban sus líderes, mangancia,  abusos hacia lxs débiles y pederastia,  diferencia de trato según el escalafón, todo eso y a toda hora  cansó a la ciudadanía a la que habían crispado, una crispación provocada con sucia intención. 

En la pesadilla, de pronto una densa nube gris cubrió aquella población inmersa en sus riñas. 
Y de esos nubarrones empezó a llover una corte de pequeños muñequitos negros, muchos de ellos con chistera otros con cascos, miles de monigotes oscuros tomando el Congreso,  Ayuntamientos, Hospitales,  Sedes bancarias, y cualquier centro de control. 
En cuestión de horas,  tomaron el control de aquel lugar.
Las ideas que traían esas sombras grotescas no eran muy humanas,  carentes de empatía ni atisbo de sensibilidad y a lxs ciudadanxs todo les pilló en frío,  sin fuerzas ni capacidad de reacción fueron dominadas fácilmente por la corte de hombrecillos quién decretó feroces leyes contra todo lo establecido anteriormente. 

Palabras como Libertad de prensa,  Derecho laboral,  Constitución,  derechos humanos,  igualdad dejaron de tener valor alguno.

En aquel lugar se dejó de valorar la vida humana. 

Monigotes que habían controlado las mentes de toda una ciudadanía y decidían en minutos quién tenía derecho a vivir, sin tribunales, sin posibilidad de alegación y todxs lxs ciudadanxs eran tratadxs como bultos daba lo mismo su ideario, su religión o su nivel social, para aquellos monigotes no había diferencia entre humanos, quienes habían perdido todas sus posesiones y eran usadxs, lxs que valían, para los trabajos mecánicos. 

Aquellos hombrecillos carecían de alma y despreciaban a lxs humanxs ...

De pronto di un bote , sudando me desperté, miré alrededor para ubicarme, el espejo,  la lámpara,  las cortinas.
Reconocí la pesadilla 
Tomando el primer café y viendo las noticias matutinas...

¡Coño! 
Habían entrado en razón y los servidores públicos reconocían que se debían a lxs ciudadanxs y que lo importante eran estxs, reconocieron también que no se puede jugar con la inocencia de las personas  sabiendo sus puntos débiles, y que la ciudadanía esperaba de su ejemplaridad incluso en las formas y que para ello todxs teníamos que tener el mismo trato ante la justicia y que el haber tenido un cargo público y posición de poder,  suponía un agravamiento en las penas y no una escapatoria. 

Entonces sorprendido vi que aquel lugar había recobrado el seny y todxs tiraban del carro y los nubarrones habían desaparecido.

viernes, 4 de febrero de 2022

Україна



Ese bello país de Ucrania,  de gente trabajadora, muy dura, cosaca.
Siempre en medio de otros, Mongoles, Rusos, teutones, nazis, Occidente. Todos queriendo usarla.

Lo normal si conoces personas ucranianas es percibir que tienen una concepción muy recta y noble de la vida y entre la gente de mi edad muy culta en música,  sanidad, idiomas. 
INCISO Curiosamente alguna de esas personas están aquí limpiando,  cuidando personas mayores, camareros, técnicos y creo que no se les ha reconocido su valor. 

Ahora amada Ucrania te ponen entre la espada y la pared, o con nosotros o en contra. Y sabes que por un lado u otro te van a llover golpes.

Y es claro que Ucrania es Europa tanto como lo es Rusia. Y esa llamada Europa del Este  está más cerca que Pekin o Washington, vivimos en el mismo edificio.

Y una Europa fuerte quizás no interese en otros hemisferios pero es la más natural y por otra parte este viejo continente donde surgieron las luchas de ciudadanos,  trabajadores, mujeres y homosexuales, esa Europa ahora desunida y cabizbaja podría exportar sus logros sociales y conseguir que se respeten los derechos humanos en todo el continente desde Tarifa a Novosibirsk Новосибирск.

Ucrania te utilizan  entre sus disputas y quizás no te dejan otra opción que la de NEUTRALIDAD. Eres el nexo de las dos europas con ideas diferentes pero no irreconciliables. 

Porque esto, ojalá me equivoque,  no tiene buena pinta.